30 de julio de 2008

LOS QUE FESTEJAN, LOS QUE ESPECULAN Y LOS QUE LUCHAN

Posición de Proyecto Sur - Santa Fe respecto al conflicto agrario y al voto del diputado Claudio Lozano en oportunidad de tratarse, en el Congreso, la Resolución Nº125

Proyecto Sur – Santa Fe (Capital) siempre se ha expresado en forma clara en relación al conflicto agrario. Sin dejar de criticar la torpeza con que el gobierno implementó las retenciones móviles, hemos coincidido con las mismas, reclamado que sean segmentadas para no perjudicar a los pequeños productores, y propusimos que se termine con el saqueo que producen los monopolios exportadores y los grandes pools de siembra a través de la recreación de la Junta Nacional de Granos. También, en consonancia con la política nacional de Proyecto Sur, hemos condenado el lockout patronal y los cortes de ruta que producían desabastecimiento y suba especulativa de precios, todo lo cual castigaba centralmente a los hogares humildes, a los trabajadores y amplias capas medias de la población. Asimismo, hemos denunciado los intentos desestabilizadores que se movieron detrás del conflicto.

Las cuatro entidades agropecuarias que encabezaron el conflicto no apuntaron en ningún momento a las grandes empresas exportadoras. Su único blanco fue el gobierno, a quien denunciaban no por el destino de las retenciones, sino por el hecho de "meterles las manos en el bolsillo". Concepto ultra liberal, compartido por todas las entidades, que niega el derecho del Estado a apropiarse de las ganancias extraordinarias surgidas del desfasaje entre precios internos y externos, y de la utilización de un recurso natural como es la tierra.


La "resolución" del conflicto, en la cual gravitó decisivamente el poder mediático, fue favorable a los sojeros, propietarios y arrendatarios, medianos y grandes. Las últimas modificaciones introducidas al proyecto oficial en Diputados, dejaban en una mejor posición a los pequeños productores, que fueron quienes mayor esfuerzo pusieron en los cortes, y que a la hora de las definiciones se quedaron sin quien los represente. El propio Presidente de la Federación Agraria Argentina tuvo que reconocer públicamente que la simple derogación de la resolución 125, perjudicó a decenas de miles de chacareros pequeños y a los que estaban alejados de los puertos exportadores. Pero la realidad política y la polarización producida ya no permitieron en ese momento reabrir el debate. Cada cual se fue con lo suyo, aunque ya vienen por más.


Los que más tienen, lo peor del menemismo y la derecha neoliberal fueron los que "descorcharon" en la oportunidad, reverenciando como gran demócrata y patriota al especulador Cobos. Hoy, están exultantes y anuncian candidaturas los Macri, Buzzi, De Angeli, Carrió, Reutemann, etc., mientras el gobierno transita en una situación de extrema debilidad. Cuestión que no es sólo responsabilidad de la oposición, sino fundamentalmente de sus incoherencias políticas, cuyos aspectos favorables se ven cada vez más opacados por la continuidad de la entrega del patrimonio nacional y la imperdonable ausencia de una acción decidida para terminar con el hambre, la desnutrición, la marginación y la pobreza.


En este contexto, no podemos soslayar nuestra discrepancia con el voto del Diputado Claudio Lozano, del sector "Buenos Aires Para Todos". Sus correctas denuncias, en base a los documentos elaborados por Mario Cafiero en relación a la estafa que realizaban las exportadoras al fisco, así como la posible complicidad del gobierno con estas empresas, no constituyen una razón para votar en contra de las retenciones móviles. Si las leyes no se cumplen, si los impuestos no se pagan, la solución no es derogar las leyes ni anular los impuestos, sino exigir que se cumplan. Su voto no respondió al mandato de Proyecto Sur que priorizaba el intento de arribar a un proyecto de consenso y nunca poner el voto con los sectores más reaccionarios de nuestro país. Si no fue posible el consenso, debió abstenerse, por lo menos.

Más allá de los sectores sociales y políticos beneficiados y los desfavorecidos por el desenlace del conflicto, hay que señalar que, lamentablemente, se ha fortalecido el modelo productivo sojero exportador, que empobrece nuestras tierras, envenena a los pobladores rurales, reduce la producción de alimentos y hace perder más poder adquisitivo a amplios sectores populares. Contra este modelo seguiremos luchando.


En Córdoba, el "pro campestre" Schiaretti reprime a los trabajadores del Estado que resisten contra las reducciones a los beneficios jubilatorios. En la ciudad de Santa Fe, la gran mayoría estamos hoy afectados también por el "pro-campo" Barletta que duplicó y triplicó la tasa municipal. Y el también aliado del sector sojero, nuestro Gobernador Binner, se apresta a aumentar los impuestos.


Nosotros, que no estamos entre los "ganadores", ni nos identificamos con el gobierno, seguiremos nuestra lucha que se centra en la recuperación de nuestros recursos naturales y económicos, la defensa de la soberanía alimentaria, la reconstrucción de nuestro sistema estatal de transporte público y la liquidación de la pobreza y marginación social que padecen millones de Argentinos, sean de la ciudad o del campo.




Proyecto Sur – Santa Fe (Capital)




30 de julio de 2008




2 comentarios:

Anónimo dijo...

pero votaron a favor de los monopolios, ahora solo les queda justificarse. La historia que dirà?

Fabrizio dijo...

no se si entendiste que el artículo es para expresar la disidencia con el voto de lozano, el acuerdo era abstenerse, ya que la 125 legalizaba una estafa al estado por parte de las agroexportadoras en 7500 millones de dolares..